Los trajes secos siempre parecen más grandes de lo que piensas; pruébate uno y lo verás.
Los sellos deben estar ajustados, pero se estiran para permitirte ponerte el traje.
Necesitarás sacar el aire del interior del traje agachándote y abriendo el cuello; el traje se moldeará entonces a tu cuerpo.
Usa los tirantes internos para ajustar el traje según sea necesario. Las cremalleras pueden estar rígidas cuando son nuevas, así que asegúrate de bloquearlas completamente antes de usarlo. Las cremalleras que pasan por los hombros siempre sujetan el material; tira de la cremallera hacia abajo en lugar de hacia afuera, para evitar que se salga de su carril.
Ten cuidado con objetos afilados como uñas o joyas que puedan dañarlo.